*La Secretaría del Campo del Estado de México logró recolectar 229 toneladas de envases vacíos de agroquímicos a través del programa Campo Limpio; sin embargo, un diagnóstico reveló que el 30 por ciento de los centros de acopio actuales operan en zonas vulnerables, lo que exige su reubicación urgente.

Bajo la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, la Secretaría del Campo —liderada por María Eugenia Rojano Valdés— ha consolidado una red de 152 Centros de Acopio Primario distribuidos en 35 municipios con alta vocación agrícola. Esta infraestructura busca concentrar de manera segura los residuos de plaguicidas y fertilizantes para evitar la contaminación de suelos, mantos acuíferos y cultivos locales.

A pesar de las cifras positivas, la operación enfrenta vulnerabilidades estructurales importantes. Un diagnóstico integral expuso que cerca del 30 por ciento de los centros instalados en gestiones pasadas se encuentran emplazados en sitios no aptos, tales como barrancas o áreas propensas a escurrimientos hacia cuerpos de agua. Ante esta situación, Antonio Huerta Alba, titular de la Dirección General de Sanidad e Inocuidad Alimentaria, anunció el inicio de jornadas de saneamiento en puntos críticos donde se han detectado residuos ajenos a la operación, como jeringas y desechos domésticos.

Para lograr una gestión ambiental efectiva, el programa contempla tres líneas de acción prioritarias:

  • Reordenamiento y reubicación: Traslado de los centros de acopio con riesgo ambiental hacia zonas técnicamente seguras y accesibles.
  • Saneamiento operativo: Limpieza constante de los puntos críticos para evitar la acumulación de basura impropia.
  • Capacitación técnica: Fomento del «triple lavado», perforado y correcto retiro de tapas entre los productores agrícolas.

Desde la perspectiva de las políticas públicas ambientales, el éxito del programa no debe medirse únicamente en el tonelaje acopiado. La verdadera prueba de fuego radica en dotar de presupuesto y celeridad a la reubicación de los centros de riesgo, asegurando al mismo tiempo un cambio cultural profundo entre los agricultores para erradicar prácticas inadecuadas de manera permanente.