*El Gobierno del Estado de México entregó la modernización del Tianguis Municipal de Jilotepec, una obra de más de 24.9 millones de pesos que busca detonar la economía local; sin embargo, especialistas señalan que su éxito dependerá de garantizar mantenimiento continuo y seguridad.

Con una superficie superior a los cinco mil quinientos metros cuadrados, el nuevo Tianguis Municipal de Jilotepec fue inaugurado oficialmente por el secretario de Desarrollo Urbano e Infraestructura, Carlos Maza Lara, junto con el presidente municipal Rodolfo Nogués Barajas y la diputada federal María Luisa Mendoza Mondragón. Esta intervención, enmarcada en la estrategia estatal de infraestructura, dotó al espacio de una explanada techada, muro de contención, áreas recreativas infantiles, andadores accesibles y equipamiento urbano. Además, destaca la integración de un sistema dual de cisternas y tanques elevados para el almacenamiento de agua potable y la captación pluvial, una medida orientada hacia la sustentabilidad hídrica.

Si bien el proyecto busca dignificar la actividad comercial y fortalecer el dinamismo económico de la región norte del Estado de México, desde el análisis de las políticas públicas urbanas surge un cuestionamiento inevitable: ¿qué sucederá después de la entrega oficial? La experiencia en múltiples municipios demuestra que la infraestructura pública suele sufrir un deterioro prematuro si no se acompaña de una estrategia presupuestal y operativa a largo plazo.

La verdadera prueba de fuego para la administración local radica en implementar un esquema riguroso que garantice tres pilares fundamentales:

  • Mantenimiento preventivo y correctivo: Destinar recursos constantes para la conservación de las instalaciones, techumbres y sistemas hidráulicos.
  • Gestión eficiente de residuos: Establecer protocolos de limpieza y manejo de basura acordes con el flujo diario de comerciantes y visitantes.
  • Seguridad y gobernanza: Consolidar mecanismos de vigilancia efectiva y organización interna que prevengan la delincuencia y aseguren una convivencia armónica.

De no asegurar estos elementos, la modernización del tianguis correrá el riesgo de convertirse en un esfuerzo efímero, limitando su capacidad para transformar de manera permanente la calidad de vida y el arraigo de la comunidad jilotepecana.