Representan 37.4% del total nacional; pero la concentración sectorial y regional plantea dudas sobre la calidad y distribución real de estas oportunidades.
TOLUCA, Méx.— La Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) del Estado de México informó que la entidad se mantiene como primer lugar nacional en generación de empleo formal, con un acumulado de 281 mil 366 nuevos puestos de trabajo registrados ante el IMSS entre septiembre de 2023 y abril de 2026.

Los datos duros de este reporte son los siguientes:

  • 281,366 empleos formales generados (septiembre 2023 – abril 2026), según IMSS
  • 37.4% del total nacional de empleos creados en el periodo (4 de cada 10)
  • Tasa de desocupación: 2.7% (reducción de 33% respecto al inicio de la administración)
  • Población desocupada: de 335,874 personas al inicio de la gestión a 224,295 en el cuarto trimestre de 2025 (disminución de 111,579 personas)
  • Inversión nacional acumulada: $169,766 millones de pesos (septiembre 2023 – marzo 2026)
  • Inversión nacional Q1 2026: +$20,000 millones de pesos
  • Inversión extranjera acumulada: $14,434 millones de dólares (mismo periodo)
  • Inversión extranjera Q1 2026: $2,228 millones de dólares
  • 1,410 proyectos de inversión materializados (nacionales y extranjeros)
  • Sectores predominantes: desarrollo habitacional, logístico, automotriz, comercio, alimentos y bebidas
  • Principales países inversionistas:Estados Unidos, Alemania, Australia, Suiza y Países Bajos

Laura González Hernández, titular de la SEDECO, atribuyó estos resultados a la «simplificación de trámites, acompañamiento a empresas y estrategias para llevar inversión a todas las regiones del Estado». Asimismo, anunció una estrategia específica para impulsar el Sur del Estado mediante un modelo de vinculación comercial que conecte a productores, cooperativas y MiPyMEs con mercados estratégicos.

Sin embargo, el comunicado omite información clave para evaluar la calidad y equidad de estos avances:

  • ¿Cuál es la distribución municipal de los 281 mil empleos? ¿Se concentran en la zona metropolitana o hay impacto real en regiones marginadas como el Sur?
  • ¿Qué porcentaje de los empleos generados son permanentes, con prestaciones completas y salarios superiores al mínimo?
  • ¿Existe correlación documentada entre los sectores que más invierten (automotriz, logística) y la contratación de mano de obra local versus especializada externa?
  • ¿Cómo se medirá el impacto de la estrategia para el Sur del Estado más allá de la narrativa de «vinculación comercial»?

La generación de empleo es un indicador fundamental, pero insuficiente por sí solo. Un estado puede liderar en cantidad de puestos formales y, al mismo tiempo, presentar altos niveles de subempleo, salarios estancados o migración laboral por falta de oportunidades locales de calidad.

Además, la dependencia de inversión extranjera —principalmente de cinco países— plantea un reto de soberanía económica: ¿qué mecanismos existen para que las cadenas de valor beneficien a proveedores locales y no solo a corporativos globales?

El Estado de México tiene la oportunidad de convertir estos números en bienestar tangible. Pero para ello, deberá acompañar las estadísticas con transparencia desagregada, políticas de desarrollo regional equilibrado y evaluación independiente del impacto social de la inversión.

Por ahora, los datos hablan de crecimiento. La pregunta pendiente es: ¿crecimiento para quiénes?