.- Rebasadas autoridades

.- Discapacidad, incapacidad o complicidad

Por: SAUL HERNANDEZ

SIN DUDA la situación que vivimos en materia de contagio que ha sido ya preocupante, porque el día de antier se registraron casi 50 mil infectados en tan sólo 24 horas, esto nos lleva a pensar que primero la vacuna contra el Coronavirus y sus variantes, sea cual sea, ha sido plenamente rebasada, ya no esta siendo garantía de efecto a favor de la salud, y, segundo, que el mentado semáforo epidemiológico se convirtió en una caricatura, quedando como cualquier semáforo de crucero, donde o no sirve o nadie lo respeta y, lo peor de todo, que la autoridad sigue en las mismas sin hacer nada.

Es pues urgente analizar y replantear la situación por parte de la autoridad que por todos lados también ya fue rebasada y que al parecer ésta le apuesta a la normalización de los decesos, porque ese es otro tema, éstos no se han detenido, donde van 301 mil 789 de manera oficial y contando, donde precisamente también el día de antier se registraron más de 240 decesos en un día, así que esto nos lleva a pensar si estamos igual o peor que al principio.

Un dato que sigue abonando a la insensible actitud de la autoridad es que simplemente no hace más por tratar de asistir a la población, ni atención médica, ni medicamentos, ni estrategias o afinar protocolos para la ejecución social, ni mucho menos el cuidado en centros de aglutinamiento social como lo es el metro, centros comerciales, transporte público, mercados u otros, es decir, la sociedad está a su suerte y con el asunto de la austeridad, pues ahora sí que a rascarse con sus uñas, porque el dinero es para cumplir caprichos sexenales.

En verdad es insultante la situación, sobre todo cuando se antepone el asunto económico, donde si bien el Presidente se dice del pueblo, al parecer no lo es tanto, porque no pasa nada, no hay estrategias, una ruta de ejecución, al contrario, pareciera que sigue empujando para que la sociedad ya normalice los decesos o la situación, algo que no debe suceder, a menos que nos hayamos equivocado porque el Presidente es de otro pueblo y no de éste, quizá a eso se deba la parsimonia y el desdén conque se maneja.

Sabemos que en el devenir del ser humano, a tenido que ir contra corriente e irse adaptando a los retos que impone la misma naturaleza por la transformación que éste ha obligado a la misma, ya sea la afectación al medio ambiente, la sobre explotación de recursos y su transformación u otras como las enfermedades virus y demás cosas, sin embargo, a lo que nos sucede podemos decir que no hemos avanzado como humanidad, nos hemos ido degradando, donde sin duda el dinero es lo que permea, el que tiene para enfrentar los problemas avanza, el que no, simplemente se queda o muere, como pareciera ser el caso, donde se observa a una autoridad cruzada de brazos sin brindar acciones a favor de la sociedad y ello sólo nos lleva a pensar en su posición valemadrista o de incapacidad y nos referimos a los tres niveles de gobierno, donde al parecer insisten en presumir las dos, dejando en claro sólo el interés personal o de grupo, por el poder político y económico.

La diferencia que intentó marcar el Presidente de otros, no ha sido así, al contrario, pareciera un aspecto clonado, vale recordar a Miguel de la Madrid después del sismo del 85 que no atinó hacer más y en el caso de esta situación, pareciera una repetición, así como otras afectaciones que ha tenido la población, entre ellas, la siempre señalada delincuencia, que no se hace más y entonces la diferencia como tal no existe, sólo complicidades y acuerdos, sin duda lamentable.

Ahora bien, la sociedad tiene como siempre, empezar a ejecutarse con mayor responsabilidad en este asunto del cuidado personal, porque pareciera también que los decesos, que muchos han vivido en carne propia no les ha dejado enseñanza alguna, así que más valdría en lo personal tomar acciones y responsabilidad si queremos por lo menos, en ese interés personal seguir trascendiendo.

Y ya dije.