Con tres de siete foros ya realizados en Valle de Chalco, Tecámac y Tlalnepantla, el gobierno estatal busca escuchar a niñas, niños y adolescentes para identificar las causas estructurales del trabajo infantil. La apuesta por la participación infantil es loable, aunque el verdadero desafío será que estas consultas no se conviertan en otro ejercicio de escucha que termine archivado sin políticas públicas concretas.

La Comisión Interinstitucional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CIETI), integrada por la Secretaría General de Gobierno, Secretaría del Trabajo, SeMujeres a través del SIPINNA, el DIFEM y la LXII Legislatura, coordina estos foros en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil. El cuarto encuentro se realizará en Atlacomulco el 26 de junio.

Al ejercicio se suman representantes de la academia, sociedad civil, sector privado, Poder Judicial y municipios. La promesa oficial es que, una vez concluidos los siete foros, se analizarán los resultados para diseñar acciones concretas e iniciativas de reforma que fomenten la corresponsabilidad entre sectores.

El Estado de México concentra una de las mayores poblaciones infantiles del país, y el trabajo infantil sigue siendo una realidad en zonas rurales y urbanas marginadas donde la pobreza obliga a menores de edad a abandonar la escuela. La pregunta persiste: ¿lograrán estas consultas traducirse en programas de protección social efectivos que ataquen las causas económicas que orillan a las familias a enviar a sus hijos a trabajar, o serán apenas un requisito formal para cumplir con compromisos internacionales?