Con un recorrido de más de 200 kilómetros, la nueva estrategia turística busca capitalizar la vocación agrícola de la región. Mientras el Estado de México domina el mercado floral nacional, el reto será que el mezcal local deje de ser un secreto regional para competir en ligas mayores.

La Secretaría de Desarrollo Económico, en alianza con la UAEM y la Secretaría de Cultura y Turismo, presentó las Rutas del Mezcal y la Flor. El circuito abarca 15 municipios mezcaleros y los principales núcleos florícolas como Villa Guerrero y Tenancingo. La jugada busca atraer visitantes, aprovechando incluso la fiebre del Mundial para llevar turistas internacionales a estas zonas.

Los números del sector florícola son contundentes: la entidad produce el 50 por ciento de las flores del país y genera 80 mil empleos entre directos e indirectos. Por su parte, la industria mezcalera suma 800 familias y 200 mil litros anuales.

Sin embargo, la infraestructura turística y la conectividad en el sur del estado siguen siendo asignaturas pendientes. De nada servirá trazar rutas en el mapa si no hay carreteras dignas, señalización adecuada y servicios que retengan al visitante más allá de un paseo de un día.