Con el reloj encima, pues las postulaciones cierran este 8 de junio, el gobierno estatal lanzó una serie de estímulos económicos para emprendedores, jóvenes y empresas. La medida busca detonar el ecosistema tecnológico mexiquense, aunque el reto real será que los fondos lleguen a quienes tienen ideas disruptivas y no se queden en el papeleo burocrático.
A través de la SECTI y el COMECyT, se pusieron sobre la mesa cuatro programas. El más jugoso es el de Vinculación de Empresas con Instituciones Educativas, que puede erogar hasta un millón 300 mil pesos por proyecto, con un esquema de 70 por ciento de subsidio estatal. Para los jóvenes menores de 29 años, el tope es de 200 mil pesos, mientras que el desarrollo de prototipos patentables alcanza los 350 mil pesos.
Además, se subsidiará la contratación de profesionistas para las empresas, cubriendo el 70 por ciento de su salario mensual. Si bien la inyección de recursos es un aliciente necesario para la economía del conocimiento en la entidad, la verdadera prueba de fuego será la agilidad para destrabar los pagos y asegurar que estos recursos transformen las aulas y los talleres en verdaderos laboratorios de desarrollo regional.
