*La entidad se posiciona como segunda receptora nacional de Inversión Extranjera Directa; pero sin desglose municipal, datos de generación de empleo o evaluación de impacto en cadenas de valor locales, persiste la duda sobre el beneficio real para la economía mexiquense.
TOLUCA, Méx.— La Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de México informó que, en el primer trimestre de 2026, la entidad registró 1,983 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), la cifra más alta para un primer trimestre desde 2018, según datos preliminares de la Secretaría de Economía federal.
Los datos duros de este reporte son los siguientes:
– IED Q1 2026: $1,983 millones de USD (máximo histórico para un primer trimestre desde 2018)
– Crecimiento interanual: +5.0% respecto al Q1 2025
– Participación nacional: 8.4% del total de IED del país ($23,591 millones de USD)
– Posición nacional: 2º lugar, detrás de la Ciudad de México y por encima de Nuevo León, Baja California y Jalisco
– Acumulado administrativo (septiembre 2023 – marzo 2026): $8,357 millones de USD
– Sectores predominantes: vías de comunicación, fabricación de vehículos, productos farmacéuticos
– Fuente: Registro de empresas ante la Secretaría de Economía federal
La narrativa oficial destaca que estos resultados reflejan la «confianza del capital internacional» en el Estado de México y su posicionamiento como «destino estratégico para la inversión». Sin embargo, el comunicado omite información crítica para evaluar el impacto real de esta IED en el desarrollo local:
– ¿Cuál es la distribución municipal de esta inversión? ¿Se concentra en la zona metropolitana o hay impacto en regiones marginadas?
– ¿Cuántos empleos directos e indirectos se generaron con estos 1,983 millones de dólares y bajo qué condiciones salariales?
– ¿Qué incentivos fiscales, subsidios o facilidades regulatorias se otorgaron para atraer este capital extranjero?
– ¿Qué porcentaje de la cadena de valor de los sectores beneficiados (automotriz, farmacéutico) se produce localmente versus se importa?
– ¿Existe evaluación de impacto ambiental para los proyectos de «vías de comunicación» y fabricación industrial financiados con esta IED?
– ¿Cómo se garantiza que las ganancias no se repatríen íntegramente al exterior, sino que se reinviertan en la economía local?
La Inversión Extranjera Directa es un indicador relevante de competitividad. Pero cuando los reportes gubernamentales se centran en montos agregados y rankings nacionales —sin abordar calidad del empleo, transferencia tecnológica, desarrollo de proveedores locales o impacto ambiental—, el riesgo es confundir entrada de capital con desarrollo endógeno.
Además, la concentración en sectores como la fabricación de vehículos y productos farmacéuticos plantea una pregunta de soberanía económica: ¿se está fortaleciendo la capacidad productiva local o se depende de ensamblaje y distribución de insumos importados?
El Estado de México tiene la oportunidad de convertir esta IED récord en una palanca de desarrollo territorial equilibrado. Pero para ello, deberá acompañar los anuncios con transparencia en criterios de atracción, evaluación independiente de impactos y mecanismos de rendición de cuentas que garanticen que los 1,983 millones de dólares se traduzcan en bienestar verificable… y no solo en estadísticas de flujo de capital.
Por ahora, la inversión se registra. La pregunta pendiente es: ¿se invertirá también en que el beneficio económico permanezca en el territorio?
