*Un añejo conflicto de límites territoriales por 770 hectáreas mantiene en disputa legal a ambos municipios mexiquenses, mientras comuneros denuncian intromisiones ilegales en la zona del Cerro Solís.

JILOTZINGO, ESTADO DE MÉXICO. – Ejidatarios de la comunidad de Espíritu Santo, en el municipio de Jilotzingo, respaldados de manera institucional por sus autoridades municipales, hicieron un enérgico llamado a respetar sus tierras ancestrales y rechazaron categóricamente las acusaciones de invasión emitidas por residentes y el gobierno de Atizapán de Zaragoza.

Durante un recorrido de inspección realizado en la zona conocida como Cerro Solís, el representante ejidal, Eliseo Tovar Flores, aclaró que las obras observadas recientemente en el sitio corresponden de manera exclusiva a la rehabilitación de caminos internos. Dichas faenas tienen el objetivo de facilitar el acceso de los comuneros a sus respectivas parcelas y no a una expansión irregular.

«El territorio de Espíritu Santo tiene dueños y pertenece legalmente al ejido desde hace más de 100 años. Nunca hemos invadido terrenos de Atizapán», enfatizó Tovar Flores, apelando a los derechos agrarios e históricos que les asisten como pueblo originario.

Un litigio de 770 hectáreas

Por su parte, el presidente municipal de Jilotzingo reiteró el apoyo total de su administración a los comuneros. El alcalde detalló que la franja en disputa abarca una extensión de 770 hectáreas, conflicto limítrofe que actualmente se encuentra bajo análisis y revisión en la Legislatura del Estado de México para determinar una resolución oficial.

Aunado al problema de límites, los representantes del ejido denunciaron públicamente que han detectado la instalación presuntamente ilegal de antenas de comunicación, así como el ingreso no autorizado de maquinaria pesada dentro de sus polígonos. Ante estos hechos, se confirmó que ya existe una carpeta de investigación abierta ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para deslindar responsabilidades por posibles delitos ambientales o de despojo.

Finalmente, el cuerpo ejidal recordó que la comunidad de Espíritu Santo posee una extensión legal de mil 270 hectáreas, de las cuales 200 se mantienen bajo un esquema estricto de reserva ecológica para salvaguardar los mantos acuíferos y los recursos forestales de la región. Los afectados advirtieron que mantendrán un frente unido y continuarán la defensa de su patrimonio estrictamente por la vía legal y pacífica.