El Congreso mexiquense aprueba sanciones severas para el nepotismo, que pueden incluir destitución e inhabilitación por hasta 20 años.

El Congreso del Estado de México ha dado un paso significativo al tipificar el nepotismo como una falta administrativa grave. La iniciativa, presentada por el diputado José Miguel Gutiérrez Morales (morena), establece sanciones que van desde la destitución hasta la inhabilitación de servidores públicos por un periodo de hasta 20 años.

Esta medida se aplicará a aquellos funcionarios que, aprovechando su cargo, contraten a familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad o el segundo de afinidad. Gutiérrez Morales enfatizó que el nepotismo es una forma de corrupción que socava la confianza en las instituciones y promueve la discriminación.

Con esta reforma, se busca establecer un marco más riguroso que prevenga el abuso de poder y garantice la transparencia en las contrataciones en el sector público. Las sanciones incluyen desde suspensión del empleo hasta la obligación de indemnizar por daños causados a la Hacienda Pública.