La intervención municipal abre una vía de diálogo con estudiantes, mientras crece la inconformidad por la ausencia de autoridades universitarias.
Cuautitlán izcalli, Edoméx.- En medio del paro indefinido que mantiene en vilo a la UNAM, particularmente en la FES Cuautitlán, el conflicto estudiantil tomó un giro relevante con la participación del gobierno municipal de Cuautitlán Izcalli como interlocutor directo.
El presidente municipal, Daniel Serrano, sostuvo un encuentro nocturno con alumnos en paro, donde escuchó sus demandas y planteó posibles soluciones dentro del ámbito de competencia local. Entre los temas abordados destacaron la seguridad en las inmediaciones del campus, la movilidad y las condiciones viales, problemáticas que han sido señaladas de manera reiterada por la comunidad.
Durante la reunión, el edil también delimitó el alcance de su intervención, al precisar qué demandas corresponden a instancias universitarias o federales. Este matiz fue interpretado por los estudiantes como un ejercicio de transparencia, aunque no exento de escepticismo.
La participación del alcalde fue recibida como un gesto político relevante en un contexto marcado por la incertidumbre y la falta de interlocución efectiva. Sin embargo, el contraste resultó inevitable: la ausencia del director del plantel, David Quintanar, fue nuevamente señalada como un factor que agrava la crisis.
La comunidad estudiantil insiste en que la solución de fondo no puede depender de actores externos, sino de una respuesta institucional clara por parte de la universidad. Mientras tanto, el conflicto continúa, evidenciando tensiones no resueltas entre gobernabilidad, representación y atención a demandas legítimas.
