*La Secretaría de la Contraloría intensifica las acciones de fiscalización técnica para garantizar obras duraderas y el uso transparente de los recursos públicos en los municipios mexiquenses.
TOLUCA, Estado de México. — Con el propósito fundamental de cerciorarse de que la infraestructura estatal se edifique bajo los más estrictos estándares técnicos y normativos, el Gobierno del Estado de México —mediante la Secretaría de la Contraloría— llevó a cabo la supervisión de la calidad de los materiales en 40 obras públicas durante el periodo comprendido de enero a julio del presente año.
Hilda Salazar Gil, titular de la dependencia estatal, dio a conocer que estas labores de inspección técnica fueron ejecutadas por el Laboratorio de Análisis y Verificación de Calidad de Materiales de Construcción, un órgano especializado que otorga soporte científico y metodológico a las tareas de fiscalización y auditoría gubernamental.
De acuerdo con el informe oficial, las supervisiones abarcaron 17 proyectos pertenecientes al Sector Auxiliar, 22 al Sector Central y uno de carácter municipal. Para salvaguardar la correcta ejecución de los recursos, el personal técnico realizó 45 visitas de campo y un total de 523 pruebas especializadas en laboratorio, las cuales incluyeron 219 análisis de resistencia en concreto hidráulico, 303 evaluaciones en carpetas asfálticas y un levantamiento topográfico de precisión.
Estas acciones se enmarcan en la directriz impulsada por la administración de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, cuyo eje rector prioriza el control riguroso, la transparencia institucional y la óptima aplicación del erario, asegurando que cada proyecto se traduzca en beneficios tangibles y duraderos para las familias mexiquenses.
Rigurosidad técnica y detección oportuna de anomalías
El laboratorio implementa baterías de pruebas orientadas a verificar que los insumos empleados cumplan cabalmente con las especificaciones estipuladas en los contratos originales. Entre los procedimientos destacan las pruebas de resistencia a la compresión del concreto hidráulico, la medición del grado de compactación de suelos y carpetas asfálticas, así como análisis de desgaste y granulometría.
Como resultado de este despliegue operativo en las 40 obras inspeccionadas, únicamente dos proyectos presentaron deficiencias de calidad. La emisión oportuna de los dictámenes e informes técnicos permitió notificar las observaciones pertinentes para su inmediata corrección, previniendo posibles afectaciones estructurales o sobrecostos a futuro.
Para la segunda mitad del año, la Secretaría de la Contraloría proyecta la realización de 30 inspecciones adicionales, consolidando una vigilancia permanente sobre la obra pública en la entidad. Salazar Gil subrayó que la tecnología y los instrumentos de medición con los que cuenta el laboratorio permiten detectar anomalías invisibles a simple vista, fortaleciendo sustancialmente la fiscalización y disminuyendo de manera significativa los costos asociados al mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura.
