*El Gobierno federal y estatal apuestan por una nueva infraestructura hídrica para abastecer a la región, aunque el desafío central radica en evitar fugas y garantizar el suministro equitativo en los hogares.
CUAUTITLÁN IZCALLI, Méx. — Con una inversión federal y estatal de 5,530 millones de pesos, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez supervisaron las obras del sistema de aprovechamiento de agua de la Presa Lago de Guadalupe, un proyecto estratégico ejecutado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que busca transformar este cuerpo de agua en una fuente continua de abastecimiento potable.
La magna obra, integrada al Plan Oriente, contempla una capacidad de procesamiento de 3,000 litros por segundo e incluye la construcción de una planta potabilizadora de vanguardia, una obra de toma, una presa derivadora, las plantas de bombeo Barrientos y Ancón, además de una nueva línea de conducción de 14 kilómetros. Asimismo, el proyecto abarca el mantenimiento de cerca de 50 kilómetros de infraestructura existente y la rehabilitación de la Línea Metropolitana para optimizar la distribución del recurso.
En su primera etapa, el suministro beneficiará de manera directa a los municipios de Cuautitlán Izcalli y Teoloyucan, con la proyección de extender gradualmente el servicio hacia Nezahualcóyotl, La Paz, Ecatepec y otras demarcaciones de la región que históricamente han padecido escasez hídrica y dependencia de pipas.
El reto: distribución eficiente ante las fugas crónicas
A pesar de la magnitud y la capacidad técnica del proyecto, especialistas y habitantes coinciden en que la verdadera prueba de fuego para la administración no radica únicamente en potabilizar el recurso, sino en garantizar que el caudal llegue de manera real y equitativa a los hogares.
El éxito de esta infraestructura dependerá de que las autoridades logren frenar las pérdidas por fugas no contabilizadas en la red secundaria y eviten que el beneficio se concentre únicamente en zonas ya conectadas, logrando romper de este modo el ciclo crónico de escasez y tandeos que afecta a los sectores más vulnerables.
