Con una inversión de más de 17 millones de pesos, el gobierno estatal entregó un complejo deportivo con pasto sintético, gradas techadas y sistema de captación pluvial para 7,800 habitantes del sureste mexiquense. La apuesta por la infraestructura inclusiva y sustentable es loable, aunque el verdadero desafío será garantizar que el presupuesto de mantenimiento no se evapore, dejando que la maleza y el abandono se adueñen de un espacio que promete ser el nuevo corazón deportivo de Ocuilan.

Carlos Maza Lara, Secretario de Desarrollo Urbano e Infraestructura (Sedui), encabezó la entrega de la Unidad Deportiva “El Picacho” en el municipio de Ocuilan, como parte de la estrategia “2026, Año de las Obras en EdoMéx”. La obra, financiada con recursos del Programa de Obra Pública estatal, busca promover la convivencia familiar y la actividad física entre la juventud de la región sureste de la entidad.

El complejo incluye un campo de futbol con pasto sintético, gradas techadas e iluminadas, rampas de accesibilidad universal para personas con discapacidad, andadores y un módulo sanitario equipado con sistema biodigestor. Además, la infraestructura incorpora un canal de captación de agua pluvial, áreas verdes y una cisterna, elementos diseñados para favorecer el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente.

Acompañado por el presidente municipal de Ocuilan, Juan Gordillo Abundis, Maza Lara destacó la colocación de malla ciclónica y la habilitación de un acceso principal para garantizar la seguridad del recinto. Sin embargo, la historia de la obra pública en municipios del sureste del Estado de México está plagada de inauguraciones fastuosas seguidas de años de deterioro por falta de presupuesto operativo. La pregunta persiste: ¿contará Ocuilan con los recursos y la voluntad política para mantener esta unidad deportiva en condiciones óptimas, o “El Picacho” terminará siendo otra postal de buenas intenciones que la comunidad no podrá disfrutar a plenitud?

OCUILAN ESTRENA UNIDAD DEPORTIVA “EL PICACHO” CON 17 MILLONES DE PESOS, PERO EL RETO ES QUE EL PASTO SINTÉTICO NO SE CONVIERTA EN UN ELEFANTE BLANCO SIN MANTENIMIENTO

Con una inversión de más de 17 millones de pesos, el gobierno estatal entregó un complejo deportivo con pasto sintético, gradas techadas y sistema de captación pluvial para 7,800 habitantes del sureste mexiquense. La apuesta por la infraestructura inclusiva y sustentable es loable, aunque el verdadero desafío será garantizar que el presupuesto de mantenimiento no se evapore, dejando que la maleza y el abandono se adueñen de un espacio que promete ser el nuevo corazón deportivo de Ocuilan.

Carlos Maza Lara, Secretario de Desarrollo Urbano e Infraestructura (Sedui), encabezó la entrega de la Unidad Deportiva “El Picacho” en el municipio de Ocuilan, como parte de la estrategia “2026, Año de las Obras en EdoMéx”. La obra, financiada con recursos del Programa de Obra Pública estatal, busca promover la convivencia familiar y la actividad física entre la juventud de la región sureste de la entidad.

El complejo incluye un campo de futbol con pasto sintético, gradas techadas e iluminadas, rampas de accesibilidad universal para personas con discapacidad, andadores y un módulo sanitario equipado con sistema biodigestor. Además, la infraestructura incorpora un canal de captación de agua pluvial, áreas verdes y una cisterna, elementos diseñados para favorecer el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente.

Acompañado por el presidente municipal de Ocuilan, Juan Gordillo Abundis, Maza Lara destacó la colocación de malla ciclónica y la habilitación de un acceso principal para garantizar la seguridad del recinto. Sin embargo, la historia de la obra pública en municipios del sureste del Estado de México está plagada de inauguraciones fastuosas seguidas de años de deterioro por falta de presupuesto operativo. La pregunta persiste: ¿contará Ocuilan con los recursos y la voluntad política para mantener esta unidad deportiva en condiciones óptimas, o “El Picacho” terminará siendo otra postal de buenas intenciones que la comunidad no podrá disfrutar a plenitud?