*La administración de la alcaldesa Marisol Luna Cruz enfrenta severas críticas ciudadanas tras el asalto a las instalaciones policiales, el presunto robo de armamento y la nula respuesta oficial.
COYOTEPEC, ESTADO DE MÉXICO. La administración de la presidenta municipal, Marisol Luna Cruz, se encuentra bajo un intenso escrutinio público tras registrarse un grave hecho de violencia la noche del pasado viernes 12 de junio. Un comando armado irrumpió por la fuerza en las instalaciones de la Comisaría Municipal con el objetivo de liberar a un grupo de personas que habían sido capturadas horas antes por elementos de la corporación local.
El incidente inició luego de que agentes municipales realizaran una detención ordinaria. Según los reportes preliminares, el grupo de civiles armados se presentó posteriormente en el cuartel policial, ingresando de manera violenta para rescatar a los detenidos. Durante el asalto, los agresores causaron destrozos significativos en el inmueble y presuntamente sustrajeron armamento oficial propiedad de la corporación.
De manera simultánea, se reportó un ataque con armas de fuego en las inmediaciones de la dependencia, lo que desató momentos de alta tensión y alarma entre los residentes de las zonas aledañas. Tras consolidar la liberación y la fuga de los detenidos, el comando huyó del lugar, evidenciando la vulnerabilidad de la infraestructura de seguridad local y la falta de protocolos efectivos ante situaciones de alto impacto.
La ciudadanía y diversos sectores sociales han dirigido sus reclamos tanto a la alcaldesa Luna Cruz como al comisario de Seguridad Pública, Jorge Cedillo, señalando una preocupante falta de resultados en materia de prevención del delito y una evidente incapacidad de respuesta. Ante el panorama de indefensión, los habitantes de Coyotepec han emitido un llamado urgente para que las fuerzas estatales y federales intervengan de forma inmediata, investiguen los hechos, deslinden responsabilidades y refuercen la vigilancia en la demarcación. Hasta el momento, el gobierno municipal no ha ofrecido un balance oficial sobre el número de reos evadidos ni la cantidad de armas robadas.


