La alcaldesa abre la puerta para que la cultura sonidera sea reconocida como patrimonio local, en un intento por fortalecer identidad y cohesión social.
En Nicolás Romero, la cultura popular comienza a ganar terreno en la agenda pública. La alcaldesa Yoselin Mendoza sostuvo un encuentro con sonideros del municipio, un sector que durante décadas ha sido pieza clave en la vida comunitaria, pero que pocas veces había recibido reconocimiento institucional.
Durante la reunión, realizada en el Salón Bicentenario del Palacio Municipal, la edil no solo escuchó las demandas del gremio, sino que también planteó la posibilidad de impulsar su reconocimiento como patrimonio cultural del municipio, una medida que, de concretarse, marcaría un precedente en la valorización de esta expresión urbana.
Lejos de ser solo entretenimiento, la cultura sonidera ha funcionado como un punto de encuentro social, especialmente en colonias populares, donde el baile y la música se convierten en herramientas de convivencia. Bajo esta lógica, el gobierno municipal busca posicionarla como parte de una estrategia más amplia de reconstrucción del tejido social.
La administración también anunció el fortalecimiento de actividades como los “jueves sonideros”, que se realizan de manera periódica, así como la inclusión de este sector en la Feria Patronal de San Pedro 2026, donde tendrán un espacio específico.
Además, se propuso establecer mesas de trabajo mensuales para atender necesidades del gremio, lo que sugiere un intento por formalizar la relación entre autoridades y actores culturales.
Este reconocimiento local se da en paralelo a una discusión a nivel estatal, donde se analiza declarar el “Día del Sonidero Mexiquense”, lo que apunta a una revaloración más amplia de estas expresiones.
El reto será traducir el respaldo simbólico en políticas culturales sostenidas que garanticen no solo visibilidad, sino también condiciones dignas para quienes mantienen viva esta tradición.
