*En poco más de un año pasó de 36.6% de aprobación y lugar 139 a superar el 57% y colocarse entre los alcaldes mejor evaluados del país.
En política, los números rara vez mienten cuando se repiten. Y en el caso de Isaac Montoya Márquez, las encuestas han dejado de ser una fotografía aislada para convertirse en una tendencia que redefine su posicionamiento político.
Cuando asumió la alcaldía de Naucalpan de Juárez en 2025, el panorama era adverso: servicios públicos deteriorados, desconfianza ciudadana y un desgaste institucional acumulado. Ese contexto se reflejó en su arranque, con apenas 36.6% de aprobación en febrero de ese año, ubicándolo en el lugar 139 de 150 alcaldes, según Consulta Mitofsky.
Pero los números comenzaron a moverse. Para abril, la aprobación ya rondaba el 47%, y en junio superaba el 50%, marcando una tendencia ascendente que no se detuvo en el segundo semestre.
El dato más reciente lo coloca por encima del 57% de aprobación, dentro del Top 5 nacional, lo que representa un salto de más de 130 posiciones en poco más de un año, uno de los crecimientos más acelerados registrados en este tipo de mediciones.
La tendencia no es aislada. Otras firmas como Rubrum también reportan mejoras sostenidas, particularmente en percepción de servicios públicos, cercanía ciudadana y presencia territorial.
El contexto no es menor. Naucalpan, con más de un millón de habitantes, ha sido históricamente un municipio complejo, marcado por rezagos en seguridad, movilidad y desarrollo urbano. En ese escenario, cualquier avance en percepción implica más que imagen: refleja una reconfiguración política.
El crecimiento de Montoya no solo tiene implicaciones administrativas, sino también partidistas. Dentro de Morena, comienza a perfilarse como uno de los cuadros emergentes en el Estado de México.
Sin embargo, la historia aún está en construcción. Si bien el ascenso ha sido notable, el verdadero reto apenas comienza: sostener la aprobación en un entorno donde la exigencia ciudadana no da tregua.
Porque en política, escalar posiciones es complejo. Pero mantenerse en la cima suele ser aún más difícil.
