*El programa «Mujeres al Volante» gradúa a más de 600 operadoras, pero persisten retos de igualdad y seguridad en el sector.

ECATEPEC, Estado de México.- El Gobierno del Estado de México ha celebrado la graduación de 602 mujeres como operadoras de transporte público y de grúas, en el marco de la décima edición del programa «Mujeres al Volante». Si bien la cifra representa un avance significativo en la inclusión femenina dentro de un sector tradicionalmente dominado por hombres, la iniciativa enfrenta el desafío de transformar la realidad del transporte público en la entidad, donde la igualdad y la seguridad siguen siendo asignaturas pendientes.

La ceremonia, que clausuró esta edición, vio la certificación de las primeras 34 mujeres especializadas en arrastre y salvamento de vehículos. Juan Hugo de la Rosa, titular de Movilidad, aprovechó la ocasión para hacer un llamado a los concesionarios a incrementar la participación femenina en el volante, con la meta de que al menos el 50% de las operadoras se sumen al proceso de transición hacia la electromovilidad. Este objetivo, aunque ambicioso, subraya la necesidad de una visión a futuro para un transporte más sostenible y equitativo.

La Diputada Local Georgina Solorio García, presente en el evento, destacó que el programa busca no solo generar igualdad de oportunidades, sino también erradicar la violencia en el sector. La idea de que las propias conductoras sean las primeras respondientes ante situaciones de acoso es un punto crucial que apunta a una mayor autonomía y seguridad para las mujeres en su entorno laboral.

Por su parte, la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez reafirmó el compromiso de su administración con la mejora de la calidad de vida de las mexiquenses, a través de la modernización y transformación del transporte público. La promesa de un servicio seguro, eficiente, incluyente y accesible para todos es el objetivo final de «Mujeres al Volante».

Sin embargo, tras las cifras y los discursos, queda la pregunta de si esta iniciativa logrará permear de manera profunda en las estructuras del transporte público, donde aún prevalecen brechas de género y desafíos de seguridad. La verdadera prueba de fuego para «Mujeres al Volante» será su capacidad para generar un cambio tangible y duradero en la experiencia diaria de las mujeres que trabajan y se transportan en el Estado de México.