*La cadena de comida rápida proyecta implementar el bot «Patty» en 7,000 locales de EE. UU. para finales de 2026.
Burger King ha anunciado una significativa expansión de su sistema de inteligencia artificial, que actualmente opera en 500 de sus establecimientos. La compañía anticipa que para finales de 2026, esta tecnología estará operativa en aproximadamente 7,000 de sus instalaciones en Estados Unidos, marcando un ambicioso paso hacia la digitalización de sus operaciones y la gestión de personal.
En el centro de esta expansión se encuentra un bot de IA denominado «Patty», diseñado para dirigir al personal. Este sistema registra las interacciones de los empleados con los clientes y genera resúmenes para los encargados de turno, incluyendo una «puntuación de trato amistoso» para cada miembro del equipo. Aunque la descripción sugiere una herramienta de evaluación constante, el sistema también abarca funciones esenciales como la monitorización de inventario de elementos clave, asistencia con recetas y guía para tareas de limpieza.
«La implementación a gran escala de esta IA subraya una tendencia creciente en el sector de servicios, donde la tecnología se utiliza para estandarizar y medir el desempeño humano.»
Burger King ha abordado las preocupaciones sobre la privacidad y la vigilancia de los empleados, afirmando que el propósito de la IA no es convertirse en un sistema de monitoreo intrusivo, especialmente en días difíciles para el personal. La compañía niega rastrear el lenguaje utilizado por sus empleados, aunque ha probado contabilizar el uso de términos como «bienvenido», «por favor» y «gracias» para un cálculo general.
Más allá de la eficiencia operativa, la IA también asume un rol supervisor al notificar a los empleados sobre el cumplimiento de metas de ventas. Esto incluye objetivos relacionados con la persuasión de clientes para adquirir productos o mejoras que inicialmente no contemplaban, una práctica de upselling común en la industria de comida rápida.
Esta funcionalidad, aunque puede percibirse como una intensificación de las métricas de rendimiento, es presentada por la empresa como una automatización de esquemas de negocio ya conocidos por los consumidores. La IA hace más evidentes y cuantificables las prácticas operativas existentes que antes quedaban al azar de la supervisión manual.
