*Los avances en materia de seguridad y la recuperación de la suficiencia hídrica impulsan la aprobación del edil de Cuautitlán Izcalli al 54.7%.
CUAUTITLÁN IZCALLI, Estado de México – De acuerdo con la más reciente encuesta de la consultora Gobernarte, avalada por el Instituto Nacional Electoral (INE), el alcalde de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano, se ha consolidado como uno de los tres presidentes municipales de Morena mejor evaluados en el Estado de México. Con un índice de aprobación del 54.7%, Serrano no solo destaca dentro de su partido, sino que se ubica en la cuarta posición del ranking general de alcaldes en la entidad.
El estudio estadístico, que cuenta con un nivel de confianza del 95%, fue aplicado exclusivamente a ciudadanos mayores de edad con credencial de elector vigente residentes del municipio. Este respaldo ciudadano coincide con la presentación de resultados clave durante su gestión en 2025, enfocados principalmente en dos crisis históricas de la región: el desabasto de agua y la incidencia delictiva.
Hitos en gestión hídrica y seguridad
En el rubro de servicios públicos, el reporte oficial de su primer año de gobierno destaca la recuperación de la infraestructura hidráulica. Mediante la rehabilitación de 10 pozos estratégicos, el municipio logró integrar más de 800 mil litros adicionales por hora a la red de distribución, mitigando significativamente la escasez en diversas colonias.
Por otro lado, la estrategia de seguridad pública ha mostrado resultados tangibles a inicios de este año. En el comparativo correspondiente al mes de enero, se registró una disminución del 26.5% en delitos de alto impacto. Este descenso se atribuye a una reestructuración integral que combinó proximidad social con tecnología de vanguardia, destacando:
- La implementación de la aplicación móvil Blindaje Izcalli.
- La instalación de más de 10 mil luminarias LED para la recuperación de espacios públicos.
- El despliegue de alarmas vecinales y sistemas de videovigilancia interconectados.
Con estos indicadores, Daniel Serrano se proyecta como una de las figuras políticas con mayor tracción operativa dentro del corredor industrial del Valle de México, manteniendo una tendencia estable en la percepción ciudadana.



